A jazmín
y a mar,
a naranjo
y azahar
quiero que mi cuerpo
huela
A sal y arena,
a frescor
de hierbabuena
quiero que mi cuerpo
sepa.
A la brisa
y a la magia
de la noche
de verano
bajo un manto
inacabable
de estrellas,
a los paseos
sin prisa
por la playa
bajo la Luna llena.
Al tropiezo
de mis yemas
con la arena.
Al Mediterráneo
quiero
que mis ojos
vuelvan